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Por el mundo de sofá en sofá

Publicado en el diario Día a Día - Córdoba, acompañando la nota "Por el mundo de sofá en sofá".

Couchsurfing  puede ser definido como una red social que funciona en varios niveles; a diferencia de otras sociedades virtuales, los vínculos que se mantienen en línea tienen como objetivo principal lograr un contacto cara a cara. La propuesta de CS va más allá de conseguir un alojamiento gratuito o muy barato mientras estás de viaje, el incentivo tiene más que ver con conocer un lugar desde adentro, compartiendo la cotidianidad con quienes viven ahí, sus costumbres, gustos, saberes y visiones de mundo. Con esta idea, en cada lugar donde se agrupan varios integrantes de CS se organizan reuniones, mateadas (en Argentina),  campamentos, eventos de todo tipo y, a partir de eso, grupos, foros, debates en línea, que refuerzan y retroalimentan el contacto “real”. En algunas sedes, las menos conservadoras, se abre el  juego un poco más allá del intercambio de sofás, hay grupos donde se puede buscar compañeros para convivir, otros donde se ofrecen productos de compra y venta, grupos que se juntan a practicar algún deporte o bailar tango, folclore, salsa, entre otras cosas.



Crónicas de mochila ::. 1º de agosto - Día de la Madre Tierra


El 1º de agosto es el día de la Madre Tierra, que en la comunidad andina se conoce como Pachamama. Es un día de regocijo y fiesta, en el cual se celebra el comienzo de un nuevo ciclo y se aprovecha para dar gracias a la tierra y recordar que de ella nace la vida. Es conocido por casi todos el ritual en el que se da de comer a la Pacha alimentos, bebidas y distinto tipo de representaciones de los elementos más importantes de la cotidianidad del hombre: su trabajo, su familia, sus animales, sus hábitos. El festejo dura todo el mes y el ritual puede llevarse a cabo durante los 31 días. Si bien este acto simbólico se relaciona directamente con el suelo, la Pachamama se manifiesta en toda la naturaleza, especialmente en ojos de agua, ríos, bosques, cerros, árboles y animales, también en centros sociales construidos; no se refiere a la tierra geológica, si no a un todo en sentido amplio. El hombre se relaciona con su madre a diario, la Pachamama es la representación de un ente o deidad femenina con la cual se dialoga, a la cual se le pide favores y se le hace promesas, o se le pide disculpas por alguna falta, para que no se enoje, porque actúa de manera inmediata y directa.




Un adelantito

En esto estoy trabajando... con un poco de suerte, hasta quizá se publican. Salut!!

Procesión a Machu Pichu por el camino del nuevo Inca
Cuando un fantasioso oficinista piensa en llegar a Machu Pichu, no se imagina la travesía que miles de viajeros independientes emprenden cada año en su peregrinación al santuario Inca.
Viajero no es lo mismo que turista.
Lejos de la cómoda posibilidad de contratar un agente turístico que nos lleve con masajes de pies y todo incluido, o de tomar el costoso tren-dólar-madeinChile; y sedientos por transitar los caminos de los antiguos, hay quienes deciden caminar entre 10 y 25 kilómetros por los viejos durmientes de las vías en un recorrido de dos a cinco días a través del Valle Sagrado. La última parada antes de escalar al cielo es Aguas Calientes, una pequeña y casi nueva ciudad que duerme a los pies de las míticas ruinas y florece con el riego de la economía turística.
El camino del nuevo Inca se devela en serpenteos abismales, encuentro cercanos con la flora de la ceja de selva –zona geográfica que linda con la selva alta-, horas bajo lluvias torrenciales y lujos de aguas termales. Un poco de resistencia física y muchas ganas de salir de la seguridad de la rutina y los horarios preestablecidos son suficientes para lanzarse a una ruta que promete el encuentro directo con los pueblos, su cultura y su naturaleza, como un antídoto para el embotamiento de la burbuja en forma de tren, micro o avión.
Quienes cargamos nuestra casa como el caracol, buscamos en el placer del viaje algo más que ver lindos paisajes. También nos urge encontrar caminos alternativos que nos lleven, con poco capital, a cualquier lugar del planeta, donde los tips y trucos más creativos y arriesgados son broche de oro y orgullo personal. Esta crónica pretende ser, entonces, un incentivo a la aventura.

Iquitos, entre puertos y anacondas
En lo profundo de la amazonía peruana se yergue una ciudad como un espejismo, a la cual sólo se puede acceder en bote o por avión. Cuna del pueblo aborigen Iquito, fuente de sabiduría medicinal, plantas curativas y chamanes, esta ciudad que hoy es uno de los centros turísticos más importantes del Perú, guarda secretos que sólo un avezado viajero puede descubrir. Para esto deberá internarse en la selva y conocer las comunidades que rodean la ciudad a media o una hora de navegación, donde algunas costumbres se mantienen intactas.
Recorrer el grotesco y exótico Mercado de Belén, ver caer la tarde sobre una canoa mientras se visita el barrio flotante del mismo nombre y saborear desde lagarto hasta Zuri, un tipo de gusano, son parte del imán que dirige la brújula de quienes navegan el Río Marañón, el Napo, o el mismo Putumayo durante varios días hasta llegar al mismo Amazonas.
Largas jornadas que vuelven realidad el dicho colombiano de que la vida transcurre en una hamaca, que por sí mismos valen lo que un mes de retiro espiritual y varios años de anécdotas que bien podrían ser parte de una película de Emir Kusturica. Dos semanas de cuento dentro de un viaje de cinco meses por el Perú.

Ayahuasca: una soga del cielo a la tierra
¿Como una periodista de viaje por Perú termina navegando el Río Marañón entre hamacas de colores, lugareños y pocos, muy pocos turistas? El envión a Iquitos nació del antojo por llegar a Ecuador navegando el Río Napo, hacia el norte. Una vez allí, y al descubrir que no iba a poder llevar a cabo la travesía, me acomodé a la ciudad y comencé a buscar qué sería de mis días. En el hostal donde me hospedaba conocí a dos franceses que me llevarían como observadora a un centro de investigación en plantas medicinales, donde entre otros tratamientos naturales se realizan ceremonias con ayahuasca, la abuelita de la medicina.
Con esto en mente partí para Maracamiri, al norte de Iquitos, en un peke peke –canoa con motor-, junto a mis dos compañeros. Después de luchar horas con el denso lodo del camino y una vez inmersa en la selva amazónica, en un ambiente familiar y cálido fui entrando en un universo místico donde pasé de observadora a participante, y que me llevó a bucear más tarde en la cosmogonía que rodea al uso de estas plantas por las culturas amazónicas.
Sin caer en la apología, la intención es mostrar algunos aspectos de la ceremonia, tradiciones y significados que comencé a indagar después de la experiencia.

Canto a Monte Quemado

Chamamé de Elsa Corvalán de Bravo y Onofre Paz


Espesura de los montes
Canto del ave salvaje
Mensaje de amor y tiempo
En el árbol y el plumaje.

Rumor del silencio herido
Por el canto de algún hacha
O el silbido de algún peoncito
Que va volviendo a las casas.

Monte espeso, monte virgen
Tan lejano y olvidado
Andando nomás distancias
Pago de Monte Quemado.

Rastros que ondulan la siesta
Dibujándose en la tierra
Amor que flota en el aire
Mezclado con la tristeza.

Noche llena de misterio
Calladas aves que vuelan
Remontando a la distancias
Sus sueños hechos tinieblas.
Miarada del hombre simple
Temeroso y tan sufrido
Que habla con ruda nostalgia
De las cosas que ha perdido.


Ancho de Basto

Hace un tiempo comencé a notar que encontraba cartas en la calle muy a menudo. De las españolas, o las de poker, de todo tipo, palo y color.
Un poco extrañada, pero consecuente con mi personalidad timbera y un tanto supersticiosa, decidí empezar a juntarlas. Así llevo ahora, por ejemplo, un jocker que levanté en Lima. A veces me acuerdo, otras veces no; la mayoría de los avistajes incluyen una buena cantidad de agua sucia, barro, bosta de caballo... asi que ahí se quedan. Una que recuerdo bien, siempre, y que no levanté fue un cinco de corazones, en Trujillo me parece. Si alguien sabe de su valor, cante.
Bueno, Iquitos me ha dejado de cara. En principio encontre una o dos en el mercado de Belén, y atiné a levantarlas. Dos cuadras más allá encontre casi un mazo y ahí ya me di por vencida. Por cierto el piso del mercado es una mezcla de tierra, agua de pescado y quién sabe cuanto más, asi que definitivamente las dejé donde pudiera verlas de lejos. Pensé que sería circunstancial, pero caminando por la ciudad no he dejado de ver si no mazos enteros, diez o doce cartas repartidas en la vereda, en la calle... en los malecones. Y es que aquí la gente pasa las eternas siestas de lenta pero eficiente humedad jugando a las cartas. Se los puede ver en grupos de mujeres, de hombres y niños. En la vereda del bar, o de la botica, en el mercado, en la puerta de una casa...
Igualmente, y algo tiene que significar, cada vez que encuentro una carta huérfana, solitaria entre tantas otras tiradas en masa -o mazo- en las calles de Iquitos, está volteada hacia abajo. Y yo, por supuesto, nunca osaría darla vuelta.

Sk8 Park

Para el PQN

Easy ryder

Breve glosario jeringa - argentino

Jeringa = Jerga, lunfardo.
Cayetano = Calle, tener calle.
Taba, taberna = Zapato.
Ficho, pituco = Cheto, fino, careta, cajetilla.
Chongo = Burdel... puterío, bah.
Troncho = Faso, cigarrillo de marihuana.
Lechero = Suertudo... qué lechero!!
Pata, choche, brother, causa, tío = Amigo, compadre.
Buitrear = Lanzar, vomitar.
Lanzar = Fumar marihuana.
Flaca, enamorada, costilla = Novia, compañera, cuerpo.
El "ya que me queda" = El "peor es nada".
Jerma, hembra = Mujer.
Floro, florero = Mentiroso, chamuyero.
Wawahuasi = Guardería (casa del bebé, wawa -bebe-, huasi -casa-).
Alucina = Imagina, figúrate (alucina que salí tan sólo por un mes y me quedé...).
Manyar = Conocer, saber. Manyas? (el famoso "cachai??" chileno).
Cleto = Vacío, pelado.
Jato = Casa, dormido. Jatear, dormir.
Chambear = Trabajar.
Garra = Camiseta del equipo.
Polo = Remera.
Mica = Camisa.
Vividí = Musculosa.
Mamitas = Cholas, doñas.
Tranca, tranquita = Difícil.
Grifo = Estación de servicio (dícese del lugar donde estuve durmiendo en Arequipa).
Pone = Garpa, esta bueno.
Chela = Birra, cerveza.
Bomba, meter tranca = Estar ebrio.
Borrar cinta = No acordarse de la noche anterior por estar bomba.
Harto = Alto (como "alta joda"), zarpado, mucho.
Lucas, lucrecia = Soles (moneda nacional). 50 céntimos son una china.
Bacán, chévere = Joya, nuca taxi.
Pasa la voz, pasa la bocina, me soplas = Avisá viejita.
Chibolo = Borrego, pendejo.
Chato = Petiso
Botica = Farmacia
Bodega = Almacén
Taita = Enloquecer, cuando un alma en pena te mira y te vuelve loco, te "taita".

El Escribidor

Ica está en medio de las dunas que acompañan el Océano Pacífico peruano. En medio también de toda esa arena está la Laguna de la Huacachina. Fuera del oasis de la laguna están las calles de la ciudad, aún semi destruidas por un terremoto relativamente reciente. En esas calles, hay señores que ofrecen sus servicios como dactilógrafos, con sus antiguas Remington o cualquier otra de aquellas anacrónicas máquinas de escribir que muchos de nosotros, románticos, miramos con lascivia, dejando caer una espesa baba desde nuestras comisuras.
El escribidor, en su sillita, sobre una vereda angosta, espera. Sabrán disculpar la ausencia de la tía Julia en la foto.